8 febrero 2020 (2)

 La vida vista como una fiesta en la que no quiero estar. A la que tus padres te trajeron por la fuerza, y que ya quieres que termine, porque estás cansado. Porque son las 2 de la mañana y hace frío.

12:34 en algún lugar, por fin puedo ver el Océano Pacífico. Me gustaría ser marinero, si al menos no fuera tan peligroso, o corrieras el riesgo de ser violado por tus compañeros.

Parece que estamos sobre Jalisco, vaya montañas y terrenos más inaccesibles. El avión vuela muy lento. Se supone que estamos a 10 mil pies de altura.

Monse, no acudió, la esperé hasta el final, incluso la busqué en la sala de espera cuando caminaba hacia el puente de abordaje, estuve tentado a grabar un audio y enviárselo, cuando la recepcionista voceara su nombre. Creo que alcancé a escuchar cómo la buscaban, mientras ella a 50 km limpiaba las cacas de sus perros, vestida con una horrible pijama y los mejores tenis que pude comprarle.

Es muy feo vivir engañado. Añorar cosas que no volverán. Como dicen, pensar el pasado causa depresión, pensar el futuro, ansiedad.

Mañana será un momento muy importante en mi vida. Estaré en un lugar y una posición que yo mismo elegí, para la cual me preparé y fue superando mis límites, primero mentales, y luego físicos.

Como rapea el Chojin "hoy más que nunca hay que entender que si el límite existe es porque tú mismo te lo pusiste."

Correré un medio maratón, 21 Km de dolor. Hace un año ni siquiera lo habría pensado, menos sabía cuántos kilómetros tenía un medio maratón. Correr fue algo que siempre me gustó, pero que había dejado de hacer. Ahora corro más que nunca. No sé si a la mayor velocidad que mi cuerpo pudo o puede alcanzar en esta vida, porque simplemente no hay comparativa. No hay antecedentes.

Vaya historia tan anodina.

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