2 abril 2021

 Quería contactarla de nuevo. La extrañaba. Sentía que ya había pasado mucho tiempo sin saber de ella, sin controlarla. Temía que me olvidara, que se enamorara por fin de él, y yo me convirtiera en un recuerdo. No quería ser pasado, yo era su presente. Me aferraba todavía a su cariño y buscaba descifrar entre sus palabras de rechazo algún atisbo de amor, de interés al menos.

¿Qué vas a hacer tú? Me dijeron todos. Ella ya se había marchado. Sólo decía "no sé", "no sé", tal vez para no decir "no", ella no podía ser la mala. No aceptaba ése papel. Quería dejar en mí la carga. "Te vas porque quieres". "No se qué quiero", "no se"...

Yo quería un "no" de ella, pero al final vino de mí. Yo NO quería su lástima, yo no quería ser su amigo. De nuevo lo veía todo en términos maniqueos, o es blanco o es negro. O vienes conmigo o te quedas con él.

Ella se quedó con él. Han pasado 4 meses. De diciembre a abril. Yo sigo juntando fuerzas, trato de conventirme en una mejor versión de mí. Para que vea lo que perdió. Para que regrese. Pero, ¿cuánto en verdad he cambiado, qué tanto he logrado? ¿En verdad, ELLA SE LO PIERDE?

El ego del hombre eso más manipulable.

La extraño. O tal vez extraño como me sentía cuando estaba con ella. Ahora pienso en el pasado y veo cuánto ha cambiado todo. Sí fui dichoso. Sí lo pasamos bien. Y no correspondí aquel amor, no lo cuide, no lo hice crecer. Lo dejé perder. Me rendí. PASÓ.

¿Ella me extrañará? ¿Pensará en mí, una parte de lo que yo pienso a diario en ella?

ELLA VENDRÁ.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

7 diciembre 2020

11 abril 2021